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Un informe médico revela los maltratos que sufría una nena en San Luis

Tenía hematomas y otras marcas que serían de una mordedura y una quemadura con cigarrillo. Algunas son más antiguas. Su padrastro está detenido.

No era la primera vez. El jueves a la medianoche, la llamada de una vecina a la Policía impidió que Jorge Alberto Acevedo golpeara a su hijastra de dos años y ocho meses. Lo detuvieron y sigue privado de la libertad, acusado de intento de homicidio. Porque la intervención de agentes del Estado, esa noche, permitió develar que la nena ya había sufrido agresiones físicas con anterioridad. Y el informe de una pediatra que la examinó, ya incorporado al expediente que tramita en el juzgado de instrucción Penal 3, revela pormenores del maltrato que padecía la chiquita.

La médica consignó que la menor tenía hematomas en un pabellón auricular, otros de antigua data en los pómulos, en el tórax y en ambos glúteos. Esos últimos tienen una impronta que, por su forma, le hicieron pensar a la pediatra Vanina Ferroni que su origen pueden ser azotes dados con un cinto, según trascendió de una fuente de la investigación.

En un pie, la nena también tenía dos lastimaduras de forma circular, enfrentadas, que podrían deberse a una mordedura, según la profesional. Y en una pantorrilla, una herida cicatrizada de forma redondeada, también de vieja data, probablemente causada por una quemadura de cigarrillo.

La diversidad de marcas le hizo concluir a la médica que son signos de maltrato infantil, que denotan una violencia inusitada por parte del agresor.

Sólo un bálsamo contiene el informe médico: el examen ginecológico permitió comprobar que la chiquita no ha sufrido abuso.

 

Vecinos del inquilinato le dijeron a la Policía que por las noches suelen escuchar ruidos como de golpes y que las nenas lloran en el departamento.

 

El jueves, el día que lo arrestaron, Acevedo cumplió 32 años. Hace más o menos un mes, según el relato de su pareja, que vivía con ella y las dos nenas de la mujer en un departamento de un inquilinato de Río Gallegos 56, en la zona oeste de San Luis.

El padre de la nena maltratada –la mayor tiene 9 años y es fruto de una relación anterior de la mujer– declaró ante la Policía que al separarse de la madre de su hija, él volvió a su casa paterna y arregló con ella un régimen de visitas, sin necesidad de que interviniera la Justicia. Y todo marchaba bien. Buscaba a su hija y la llevaba a estar con él. Pero “en los últimos días”, según su expresión, cuando buscó a la nena para llevarla a su casa le vio moretones en una pierna. “La madre me decía que se había pegado con una tabla, jugando, que no era de importancia”, afirmó.

n otra ocasión que interrogó a su ex por las marcas que tenía su hija, ella le contestó que “se había caído”.

Por ahora, el único imputado por un delito relacionado con las agresiones a la nena es su padrastro. Pero el hecho de que la chica tenga lesiones más viejas, que demuestran que con anterioridad fue castigada, plantean el interrogante de cuál es la responsabilidad de su madre.

Por lo visto, el defensor oficial Penal Carlos Salazar, que asiste a Acevedo, pretende que las averiguaciones sobre ese punto vayan más allá: le pidió a la jueza Penal 3, Virginia Palacios, que cite a declarar al padre de la niña golpeada.

“No digo que la nena no esté lesionada, pero en el informe hay un párrafo que habla de larga data ¿y el padre? Tenía frecuencia de trato con la nena”, señaló Salazar. Y recordó que el deber de cuidado estaba en manos de la madre.

El defensor oficial le solicitó también a la jueza que convoque a declarar a la pediatra que revisó a la nena, para que dé detalles y precisiones sobre lo que sostiene en su reporte. Y requirió que le solicitaran al Hospital San Luis la historia clínica de la paciente.

“Acá es vital esclarecer el rol de todos y el tipo de lesiones que tiene la menor. Si solicité la historia clínica es porque no tengo en claro qué tipo de lesiones presenta, y cuáles son la data y la gravedad de las mismas”, afirmó Salazar.

La jueza ya ordenó esas tres medidas, informó ayer una fuente del juzgado de instrucción.

 

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