Provinciales Sociedad

Distinguen al médico puntano más dedicado a la diabetes

Vino a San Luis a dar una charla y lo sorprendieron como Ciudadano Ilustre y Doctor Honoris Causa.

De la entrañable relación que construyó con su abuelo José «Pepino» Costa, escuchó por primera vez la palabra diabetes: “Murió cuando le amputaron una pierna por una gangrena en su pie. Todavía tengo la imagen de mi padre sentado llorando en el cordón de la vereda conmigo. Tenía cinco años y creo que eso fue lo que me decidió a estudiar medicina y dedicarme a luchar contra esta enfermedad. Para proteger a los nonos y que sigan jugando con sus nietos”, contó José Costa Gil.

Aunque su extensa carrera como especialista en Endocrinología y Nutrición le abrió las puertas de los foros más importantes en esta materia; José prefiere presentarse en todos esos auditorios como “un médico puntano”. Y siempre que puede recuerda a sus abuelos Pepino Costa (famoso por ser el dueño de la primera sodería de esta ciudad) y Esteban Gil (legendario jefe de la estación de trenes local).

Hoy tiene 72 años, vive desde 1964 en la ciudad de La Plata, a donde se fue a estudiar medicina, y ejerce su profesión hace 48 con especial dedicación en la diabetes. La semana pasada estuvo en esta ciudad donde recibió primero la distinción de la Municipalidad como Ciudadano Ilustre y después el título de “Doctor Honoris Causa” que le otorgó la Universidad Nacional de San Luis.

Para Costa Gil ésta no fue una visita más a su tierra porque además fue uno de los disertantes en el “Diabetes Experience Day”, un encuentro que se realizó por primera vez fuera de Europa, el sábado 10 de noviembre en el Centro Cultural Puente Blanco, donde una comunidad de 10 mil personas de todo el mundo se encuentra de manera virtual, a través de las redes sociales, para motivarse a partir de los ejemplos de otros que también tienen la enfermedad, pero la llevan con total normalidad y viven sin privaciones.

“Para mí fue un formato novedoso porque estoy más acostumbrado a las charlas vinculadas a la enseñanza. Pero ésta es una forma de comunicarse y de enseñarle a las personas que tienen diabetes. Es un proyecto ambicioso desde el punto de vista de los objetivos que se plantean como es motivar a todos los que tienen diabetes y les enseñan que también se puede. Y por eso les conté mis aventuras de niño con mis abuelos: en la sodería y la estación. Fue muy emocionante para todos los que estuvimos en el auditorio esa tarde”, detalló.

Allí también recibió otro reconocimiento que por supuesto no esperaba: “Al finalizar la charla me entregaro la distinción como Ciudadano Ilustre, que por supuesto recibí con mucha emoción”. Aunque dijo que no era la primera vez que lo distinguían así y contó que ya es ciudadano ilustre de La Plata.

Pero los reconocimientos no terminaron porque a las 48 horas la Universidad Nacional de San Luis lo distinguió con el título “Honoris Causa” por su trayectoria profesional: “Es el mayor reconocimiento que entregan las universidades argentinas y por eso fue una situación muy conmovedora. Y que lo haga una universidad a la que yo no pertenezco, es más impactante todavía”.

Pero el médico puntano prefirió hablar de sus recuerdos: “Mi infancia y adolescencia fue extremadamente feliz en esta ciudad”, dijo con orgullo y rememoró a su abuelo paterno, José Costa, sus primeros años vividos cerca de la empresa que funcionaba en Caseros y Ayacucho, entre el amor de sus primos y de sus tíos. Fue el nieto mayor del primer hijo de don “Pepino” Costa: “Un siciliano de carácter fuerte, pero el ser más dulce conmigo”, recordó.

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