Policiales Provinciales

Dos hermanos se desvinculan del robo de 80 mil kilos de maíz

El asalto ocurrió el 17 de noviembre, en un campo cercano a Las Isletas. Uno dijo que había comprado y luego revendido los granos. El otro afirmó que solo le ayudó en esa tarea.

Los hermanos Mariano Nahum y Diego Ernesto Vélez fueron detenidos por ser, según las averiguaciones del Departamento de Investigaciones, los principales sospechosos de asaltar un campo, cercano a Las Isletas, y sustraer 80 toneladas de maíz, para venderlas en Mendoza. Cuando el juez Leandro Estrada los indagó por ese robo, ambos admitieron, de alguna forma, haber hecho negocio con el cereal. Uno de ellos declaró habérselo comprado a otro hombre y luego haberlo revendido. Y el otro dijo haberle dado una mano a su hermano en esa última tarea, en la carga del producto en camiones. Pero ambos remarcaron que no tuvieron nada que ver con el robo, puesto que al origen del maíz lo desconocían.

Después de que declararon, el abogado de ambos, Flavio Ávila, le solicitó al magistrado que mientras sus clientes permanezcan detenidos en la Comisaría 11ª ningún policía de Investigaciones tome contacto con ellos. Dado que, de acuerdo a lo que declaró Mariano, el personal de ese departamento los golpeó a él y a su esposa, cuando lo detuvo.

Vélez, de 23 años, contó que el día del asalto, el 17 de noviembre, estuvo en su casa con un joven vecino, esquilando unas ovejas. Al mediodía fue hasta La Ribera y vendió una moto a un chico de ese barrio, dijo. “Volví a mi casa y estuve sábado, domingo y lunes ahí”, agregó.

Recién ese martes fue a lo de su hermano, que vive cerca de la fábrica Glucovil, a trabajar. “Ese día vino un camión de Navarro. Lo cargamos con unos ocho o nueve mil kilos de maíz”, aseguró. El tal Navarro al que se refería es a quien el otro detenido le había comprado los cereales, según aseguró en la indagatoria.

El otro Vélez, de 37 años, narró que se gana la vida como comisionista, vendiendo maíz a los productores de la zona. Relató que el 15 de noviembre, Navarro, que es de Mendoza y con quien hasta entonces había tratado por teléfono, lo llamó para preguntarle si tenía cereal. “El 16 le cargué unos doce o trece mil quinientos kilos de maíz en un camión Fiat”, narró.

Después de terminar con eso, Navarro le preguntó si tenía más granos para completar al día siguiente el mismo camión. “Yo le cuento que me habían ofrecido un maíz y que el muchacho había quedado en venir al otro día”, aseguró. El hombre del que hablaba era la pareja de una tía suya.

Después de varios días de no ponerse de acuerdo con la cifra, esa otra persona aceptó, según Vélez, venderle el producto más barato de lo que esperaba. “La confirmación para ir a cargar fue el sábado, como a las tres de la tarde”, relató. Todo el cereal iba a ser llevado en dos camiones.

“El transporte lo pone el comprador, ellos contratan choferes, camiones para hacer los fletes. Yo lo único que hago, si tengo cereal, es venderlo”, explicó. Y aclaró que, como es una venta que hacen “en negro”, cuando terminan de hacer los pesajes, la persona que lo compra se ocupa de realizar después “los papeles para llevarlo en blanco”.

Al final de la indagatoria, subrayó que él jamás robó. “No tengo armas ni antecedentes. Yo al negocio lo hice con esos dos hombres. Vendí el cereal. Yo solo actué como intermediario”, aclaró.

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