Provinciales Sociedad

Una nena dejó crecer su pelo y lo donó a pacientes con cáncer

Yazmín Castro lo hizo durante más de dos años. Lo decidió tras ver a su mamá perder el cabello al atravesar un cáncer de mama.

No fue fácil para Yazmín Castro ver cómo su mamá Ángela perdía el cabello después que las quimioterapias empezaban a hacerle efecto, para combatir el cáncer de mama. Verla llorar fue más difícil aún. Pero la niña, que en ese momento tenía 5 años, quiso transformar el dolor en solidaridad y se propuso, desde diciembre del 2016, dejar crecer su pelo para que, cuando estuviera bien largo, pudiera cortarlo y donarlo a los pacientes oncológicos. La promesa fue cumplida la semana pasada, dos años después, cuando se despidió de sus mechones y los entregó al médico que trató a su madre para que él pudiera ponerse en contacto con quien lo necesitara.

“Pensé en los niños con cáncer, los había visto en fotos. Eso se me ocurrió cuando vi llorando a mi mamá”, confesó con timidez la pequeña que ya cumplió los 7 y está a punto de entrar a tercer grado.

Tan firme fue la decisión de Yazmín que nunca dejó que le cortaran ni un centímetro. Como tenía mucha cantidad, en varias oportunidades la tentaron con la tijera pero no pudieron convencerla. “Se lo cuidaba como oro, y hasta las maestras apoyaban que nadie le tocara el cabello. Veía el sufrimiento que tenía con el cabello tan largo porque fueron muchos los calores que hicieron y ella andaba siempre con colita o trenza”, recordó la mamá.

Días atrás, cuando el largo sobrepasó la cintura, y en plena luna creciente, Yazmín decidió que sería la ocasión. No fueron a ninguna peluquería, sino que su madre tuvo el honor de dar el tijeretazo.
Con cuidado para no enredarlo, guardaron el pelo en una bolsita y, a mitad de la semana, madre e hija volvieron al policlínico regional Juan Domingo Perón, donde atendieron a Ángela, para concretar la promesa.

“Decidimos llevárselos al doctor (Carlos) Belletini que tiene más contactos, él me trató junto con Gustavo Domínguez. Fue quien subió la foto con Yazmín en su Facebook para ver a quién se lo podíamos donar”, señaló la mujer.La nena contó que Belletini le manifestó que “era un gran gesto” lo que había hecho; y que sus papás están “felices”.

Ángela recordó que atravesar el cáncer fue duro para toda la familia, pero que su esposo Emilio y sus demás hijos, Emiliano y Ariadna, fueron muy contenedores.

“Cuando empezó a caerse el pelo —me acuerdo que fue el 12 de diciembre— ella me vio y se conmovió, lloró a la par mía y luego me preguntó si podía darme su pelo. Yo le expliqué que me iba a volver a crecer, entonces me preguntó si podía dárselo a los chicos con cáncer. Pensé que no lo iba a aguantar, pero me dijo: ‘sí mamá, lo voy a hacer por los chicos ‘”, recordó Ángela.

La enfermedad apareció en setiembre del 2016 y, tres meses más tarde, arrancaron con el tratamiento. Los primeros efectos de las sesiones afloraron a mediados de diciembre, pero por estos días está casi recuperada. Sigue con medicación y con controles cada seis meses. Tras el fallecimiento del oncólogo Domínguez, en octubre del 2017, la especialista Romina Osimi está al frente de la recuperación de la mujer.

“Nunca pensé que iba a pasar todo esto. Lo que hizo Yazmín me da mucha alegría, me conmovió. La idea era entregarlo para un adulto o niño porque sé lo que es el sufrimiento de esto”, confesó Ángela.
Como Yazmín, también Ariadna se propuso lo mismo: hoy su cabello está rozando el límite de la cintura, pero está entusiasmada en que crezca aún más. “Hizo la misma promesa y aún no se lo corta porque dice que quiere que los niños puedan ponerse una peluca y se sientan mejor”, expresó la mamá.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *