Policiales Provinciales

Casi asesinó a su novia; ahora buscarán cambiar la imputación

La víctima dijo que la atacó durante una discusión que inició porque no quería que él se quedara a dormir en su casa.

La mañana de Navidad, Stella Maris López llegó a su casa, en el barrio Vial Provincial, en la zona oeste de San Luis, después de cenar y brindar con familiares y su novio, Miguel Luis Gutiérrez. Stella le pidió que se fuera: no quería que se quedara  a dormir. Empezó una discusión, que terminó cuando él la apuñaló en el cuello. Ahora, el abogado que defiende a Gutiérrez no está de acuerdo con la imputación –es tentativa de homicidio agravada por el vínculo y por mediar violencia de género–, y dijo que trabajará para que la cambien.
Los investigadores pudieron tener algunos detalles de lo ocurrido aquella mañana ya que el 9 de enero, cuando aún estaba internada en el Hospital San Luis, le tomaron la denuncia a la víctima.

«¿Por qué querés que me vaya?», contó Stella que la interrogó Gutiérrez en medio de la discusión. «Querés estar con otro», respondió él mismo, recordó la mujer. «Empezó a agarrarme de los brazos, me tiró al colchón, y no sé en qué momento agarró un cuchillo que estaba en la mesa y me lo clavó en el cuello, del lado izquierdo», narró. Después, ella se descompuso y salió del domicilio a gatas, tomándose el cuello. La última imagen que tenía en su memoria es que Gutiérrez salió de la vivienda, regresó y le dijo «ahí llamé a la ambulancia». Cuando se despertó, ya estaba en el Hospital San Luis.

En esa misma declaración, la mujer de 37 años refirió que hacía unos siete meses que estaba de novia con el hombre de 28 años. No tienen hijos en común. Ella es mamá de cinco hijas, fruto de una relación anterior.

Stella le confió a los efectivos que hacía unos seis meses que sufría violencia verbal, física y psicológica por parte de Gutiérrez.

Contó, además, que el 24 de diciembre salió de su casa cerca de las 20 con su pareja e hijas para ir al domicilio de su madre, ubicado a una cuadra y media, aproximadamente, para pasar la Nochebuena allí. Después del brindis, empezaron a beber vino, y como a las 4, ella y Gutiérrez se fueron a saludar a una tía de ella, en cuyo domicilio continuaron tomando bebidas alcohólicas.

Ya era de mañana cuando Stella y su pareja se fueron a la casa de ella. No recordaba el horario. Ella le pidió a Gutiérrez que se fuera, porque no quería que se quedara en su casa. Y empezó el cruce de palabras que precedió al ataque.

 

No declaró

El juez que investiga el hecho, Ariel Parrillis, consideró la violencia de género como uno de los agravantes del delito. El otro es el vínculo. Para el defensor de Gutiérrez, José Samper, no corresponde esa calificación.

El magistrado le confirmó a El Diario que el jueves, el imputado se abstuvo de declarar en la indagatoria y pidió una prórroga de la detención, plazo que tiene exclusivamente la defensa para buscar pruebas a su favor.

El viernes, en contacto telefónico con este medio, Samper dijo que aún estudiaba el expediente y que el lunes pedirá las primeras medidas de prueba al juez. «Sí, seguramente solicitaré declaraciones», adelantó el letrado.

«Estaban bastante tomados los dos. Ella un poco reconoció eso. Y ellos no eran convivientes –indicó Samper–. De hecho, ella dice que la discusión se produjo porque él quería quedarse a dormir, y ella no. Él tiene otro domicilio, que es donde vive el padre (en la avenida Lafinur). Hay varias cuestiones que hay que cambiar».

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