Interes Provinciales

Tres semáforos complican el tránsito en el centro puntano

Se generan embotellamientos porque, según los vecinos, no están bien sincronizados.

Hace dos semanas que los automovilistas que circulan por Chacabuco, entre Lavalle y Avenida Illia, tienen inconvenientes durante las horas pico, a raíz de los tres semáforos que la Municipalidad instaló en esas cuadras. Estos, al no estar debidamente sincronizados, provocan embotellamientos y, por consiguiente, pérdida de tiempo, además de varias discusiones entre conductores y peatones.

Los vecinos consultados por El Diario de la República señalaron que el inconveniente más frecuente se produce cuando los autos que circulan por Pedernera quieren doblar a la izquierda para continuar por Chacabuco. Al hacerlo, se encuentran con el otro semáforo —ubicado en Illia y Chacabuco— en rojo, y eso provoca una fila de autos que llega justo hasta la esquina anterior; lo que no permite que el que viene por Pedernera doble. Asimismo, los que quieren seguir por esa calle hacia el oeste quedan obstaculizados aunque tengan luz verde.

“Nosotros nos enteramos por el ruido. Cada vez que se produce un embotellamiento empiezan los bocinazos y durante una hora, por lo menos, el problema sigue. Los horarios más complicados son a partir del mediodía y después de las ocho de la noche”, contó Cristian, dueño de una casa de fotografía ubicada en Pedernera 1067. También dijo que “un semáforo en Pedernera y Chacabuco era necesario porque hubo varios choques, pero tres en este tramo me parece mucho. Además, ahora nos dimos cuenta que cuando los autos bajan por Pedernera y a mitad de cuadra ven que se pone el semáforo en verde, aceleran para no perder el impulso, y cruzan la esquina a toda velocidad para que no los frene algún auto que quiera doblar”.

Alejandra hace ocho años que tiene un taller de bordado, es la vecina de al lado, y aclaró: “A mí me parece que el semáforo era necesario. El problema es que los conductores no lo respetan, como tampoco lo hacen al estacionar en doble fila o en la entrada de un garaje. Y en esta cuadra lo hacen todo el tiempo”. Sobre los que giran a la izquierda dijo que “son los primeros en ponerse justo en el medio de la calle y, cuando quieren doblar y no pueden, se quedan tapando al resto que quiere cruzar la Chacabuco”. Y se quejó porque “encima todos tocan bocina como si eso les abriera el paso, y la verdad es que solo altera a la gente y no logra nada”.

El semáforo instalado en Illia y Chacabuco tiene 55 segundos en rojo y 33 en verde; por eso, los empleados de la estación de servicio comentaron que “el problema es que no hay onda verde, entonces enseguida se amontonan los autos en este semáforo. Se ve que tienen poco tiempo para cruzar la Pedernera y, apenas cruzan, ya les agarra el rojo”.

Uno de los playeros indicó que “está bueno que hayan puesto uno porque esta esquina es muy peligrosa y hubo muchos choques. Y la verdad es que hasta ahora no hubo ninguno más”.

Y comentó que a la noche se genera el otro problema: “Todos los autos que van y vienen por la Illia buscan lugar para estacionar, en lo posible, en la puerta de los bares y ahí se arma otro embotellamiento cuando se pone en rojo este semáforo”. Y dijo que “más de una vez muchos autos y motos, incluso taxis, que vienen por Chacabuco, se cruzan por la playa para evitar el semáforo y entrar directo a la Illia”.

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