Provinciales

La crisis empuja a que cada vez más puntanos reparen sus bicis

En los locales de la capital se hacen en promedio unos 20 arreglos mensuales. Dicen que la gente busca reducir el uso del auto.

La imagen se observa cada vez con mayor frecuencia en las bicicleterías de San Luis. Una persona abre la puerta del comercio con un poco de timidez para poder ingresar con su rodado. Algunas unidades necesitan arreglos menores, como reparar un simple pinchazo.  Otras arriban con una generosa  pátina de polvo pegada a los caños y problemas más significativos, como rayos que faltan en las ruedas o frenos que perdieron sus cables. Más allá de su estado, el incremento de la demanda en las solicitudes de reparación (en los locales registran en promedio más de veinte pedidos al mes) refleja que la bici es cada vez más usada porque permite matar dos pájaros de un tiro: sirve para no usar tanto el coche y ahorrar combustible en el día a día y es una opción excelente para llevar una vida más saludable.

«Tenemos aproximadamente un cliente por día que llega para arreglar su rodado con el fin de usarlo en sus quehaceres cotidianos», aseguró Marta Rodríguez, de Rodados Pringles, quien dijo que por lo general las bicis recibidas exhiben un estado de abandono pronunciado: “Parece que las tenían tiradas en el patio o en un depósito. Ahora la gente ha sacado hasta las bicicletas más viejas”.

En Ciclismo Total también perciben un alza en las solicitudes de arreglos y dicen que observan que la tendencia es notoria en los obreros de las fábricas, que eligen desplazarse en dos ruedas a sus puestos de trabajo para ahorrar combustible.

En los negocios del rubro, subrayan que esta mayor demanda también refleja un cambio de hábito. “Creo que este fenómeno  ocurre porque se juntan dos factores. Por un lado se busca ahorrar combustible y también está que en el verano normalmente se utiliza más la bicicleta. Además es un ejercicio que aconsejan los médicos cada vez con mayor frecuencia”, afirmó Cristian Arias, encargado de la bicicletería Riobamba, un local que registra unas ocho solicitudes de reparación por semana.

«En nuestro caso hemos notado que ha habido un crecimiento en los arreglos de bicicletas. Hoy uno busca la manera de ahorrar como sea, y una manera de hacerlo es evitando usar el auto. Pero no se puede atribuir exclusivamente a los incrementos en los combustibles, porque esta mayor demanda es algo que acostumbra a darse en esta época del año”, aseguró Nicolás Merquiz, propietario de Cobra Bike Center.

Si bien la crisis les da una “mano” a las locales al ser uno de los factores principales que propicia el salto en la demanda de las  solicitudes de arreglo, resulta  implacable a la hora de hablar de venta de unidades. En todos los comercios consultados por El Diario de la República coinciden que sufren un bajón en la comercialización, con una caída  que en algunos casos llega al 50 por ciento. Aseguran que hoy solo tienen salida en el mercado los rodados catalogados como de “gama baja”, es decir aquellos cuyo precio no supera los 30 mil pesos.

«Hemos dejado de vender bicicletas de gama media, que son aquellas con valores que van de los 30 mil a los 60 mil pesos. Esta franja se ha venido abajo muchísimo. Lo que sí aumentó fueron las ventas en las unidades que van de los 15 a los 20 mil pesos”, señaló el dueño de Cobra Bike Center.

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