Interes Provinciales

Por las nubes: en un mes el pollo aumentó hasta un 50%

Los comerciantes dicen que los productores se suman a la “volada” del precio de la carne para equipararlo. 

Antes de ir a la carnicería, los consumidores deberán revisar la billetera más de una vez, ya que en un mes el pollo aumentó cerca del 50 por ciento. Los trabajadores del rubro aseguran que los clientes compran lo justo y necesario. Además, dicen que los productores aprovecharon la “volada” del precio de la carne para equipararlo. Esperan nuevos incrementos la semana que viene.
Damián Lucero, dueño de un comercio ubicado en Maipú y Junín, comentó que hace un mes compró una caja de filetes de pechuga a 2.200 pesos y que al último lo pagó $3.300. “Creo que viene aparejado con la suba de la carne. De todos modos, no vemos un indicador real como, por ejemplo, el alza del dólar o la materia prima”, indicó Lucero, quien agregó que “considera que es una avivada de los productores”.
Destacó que las ventas se sostienen pero que la manera de consumir cambió. “Compran más, por lo que disponen de dinero por cantidad. En vez de llevarse un kilo, optan por lo que van a consumir en el día”, comentó el dueño del comercio. Precisó que el pollo entero se dejó de vender por su alto costo. “Uno solo ronda los 250 pesos. Ahora optan por las milanesas; el kilo está entre los 190 y 210 pesos”, resaltó.
Lucero dijo estar desorientado ante esta situación. “Los costos se determinan en Buenos Aires, después viene el distribuidor con los valores nuevos y no queda otra que tomarlos o dejarlos. Tratamos de no trasladar los precios a los productos, pero llega un momento en que no se pueden sostener más. A eso hay que sumarle alquiler, luz y empleados. Estamos a la espera de nuevos aumentos”, destacó
Algo no muy distinto sucede en el “Frigorifico Lafinur”. Su dueño, Martín Jaime, comentó que tuvo que disminuir el pedido de mercadería por la escalada de los precios. “La semana pasada, un cajón costaba $1.300, hoy lo pagué 1.700 pesos. Tuve que limitarme a comprar menos de la mitad de lo que dejaba”, resaltó.
Jaime indicó que la respuesta de los distribuidores es que se debe al dólar. “Antes te ponían esa excusa y después era el intenso calor del verano. Ahora no sabemos con qué nos saldrán. Al final somos los pequeños comerciantes los que sufrimos”, destacó. Asimismo, señaló que esta inminente suba hizo que el valor del pollo se equipare al de la carne. “El kilo de milanesas ronda los 170 pesos y, el de carne, los 200. Entre esas dos opciones, optan siempre por la segunda”, dijo.
Remarcó que los clientes van con las monedas contadas. “Ya no compran por cantidad. Piden alitas de pollo, molida o hígado. Se arreglan con los justo y necesario. Hacemos un esfuerzo muy grande para poder mantener los precios y no trasladar los costos, porque de otra manera no se vendería nada. Esperamos nuevos incrementos la semana que viene”, manifestó el dueño de “Frigorífico Lafinur”.
Gustavo Calabrese, dueño del “Autoservicio Guadalupe”, indicó que en su local el aumento de la carne aviar se sintió muy fuerte. “En tan solo quince días alcanzó el 50 por ciento. Hasta el momento, no he recibido ninguna explicación de por qué subió tanto”, aseguró.
Al igual que en los otros dos comercios, Calabrese señaló que los consumidores no compran el pollo entero, sino que trozado. “La ventas cayeron cerca del 20 por ciento. Eligen milanesas o una pechuga, no mucho más que eso”, precisó. “Antes optaban por el pollo porque era más económico que la carne, pero subió otra vez. Todo es un descontrol, no nos cuidan en nada, ni siquiera te dejan el valor viejo para que podamos mantener el capital. Cada vez es menos lo que tenemos”, dijo preocupado el dueño del comercio, quien agregó que mantener el local es complicado. “La semana que viene tengo que renovar contrato y no sé qué pasará. Es muy delicada la situación en la que nos encontramos los pequeños comercios”, concluyó.

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