El oficialismo se entusiasma con alza en la recta final del candidato Jorge Fernández. La oposición se aglutina con Poggi, con aval de Adolfo y del PRO.

Este domingo, el poblado calendario electoral 2023 tendrá en San Luis una parada con una serie de particularidades -acaso rarezas- que le dan un singular atractivo. Al fin de la era de los Rodríguez Saá -dado que el apellido no estará en la boleta-, se suma el retorno de la ley de lemas, que también divide a los hermanos que dominaron el poder puntano desde 1983. Además, en lo que va del año, es el primer distrito peronista que está en riesgo real de caer en manos de Juntos por el Cambio.

Hasta el momento, en las provincias que el FdT puso en juego, el peronismo y sus aliados partieron con un favoritismo que luego hicieron pesar en las urnas. Así ocurrió en La Rioja, La Pampa, Salta y Tierra del Fuego. Y, aunque nada esté determinado, en Tucumán, que también elige gobernador este 11 de junio, el actual vice Osvaldo Jaldo asoma con ventaja para suceder a Juan Manzur. En cambio, en San Luis, se pronostica un final cerrado entre el oficialismo que lleva como candidato principal a Jorge “Gato” Fernández, el elegido por Alberto Rodríguez Saá, y la oposición agrupada en Cambia San Luis, cuyo postulante central es el diputado nacional Claudio Poggi, exgobernador entre 2011 y 2015 como aliado de los hermanos, quien ahora cuenta con el apoyo de Adolfo.

Además de gobernador y vicegobernador, el domingo se elegirán 5 senadores y 21 diputados provinciales, 17 intendentes, 38 comisionados municipales y más de 70 concejales.

Lemas

“Hace seis meses nos veíamos derrotados, ahora tenemos optimismo. El ‘Gato’ viene creciendo y podemos ganar”, le confesó a Ámbito un estrecho colaborador del gobernador, quien no tiene chances de ser reelecto. Ningún Rodríguez Saá, así, estará impreso en el cuarto oscuro. Alberto hijo rechazó los ruegos de continuar el legado y Adolfo declinó su postulación para bendecir a Poggi, el único apellido distinto que por cuatro años (entre 2011 y 2015) alternó en la gobernación en los 40 desde el retorno de la democracia. El exmandatario, de raíces peronistas, tiene el respaldo del PRO de Mauricio Macri, Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta, sin fisuras, y logró atraer a la UCR al lema opositor.

Auguran en ambos bandos victorias y concentran los esfuerzos finales en las dos localidades principales, que concentran el 70% del padrón: la capital provincial y Villa Mercedes. En la primera, Cambia San Luis espera arrebatarle la intendencia al peronista Sergio Tamayo, quien buscará un segundo periodo. En la segunda, hay consenso en que Poggi mide mejor en la categoría gobernador pero el actual jefe municipal Maximiliano Frontera, del oficialismo, puede traccionar hacia arriba en su camino a la reelección.

La movida electoral comenzó con la eliminación de las PAS (primarias abiertas y simultáneas, pero no obligatorias) para ser reemplazadas por la ley de lemas. Un sistema que, en principio, estuvo diseñado para blindar al PJ, pero el salto de Adolfo a la oposición hizo, quizás, revertir la ecuación. Aunque el hermano del gobernador no se presentará con ningún sublema, esa alianza puede llevarle a Poggi votos peronista. No obstante, algunos dirigentes provinciales creen que ese poroteo terminará en suma cero, ya que grupos UCR no se convencieron de la sociedad, y descreen de una promesa de cambio que integre a Adolfo -quien podría luego encabezar la lista a senadores nacionales en las PASO de agosto-.

A principios de enero, el gobernador había sorprendido a los propios del PJ y también hacia afuera al designar a Jorge “Gato” Fernández, exintendente de Tilisarao, un pequeño poblado de unos 12 mil habitantes y también exministro de la Corte local. Fernández tenía buen diálogo con Adolfo, y se sospechó que su nominación era una ofrenda de paz. Pero no funcionó y se mantuvo la ruptura que los enfrentó en las elecciones 2019. Luego, fueron meses de una intensa instalación. En la provincia dicen que el Fernández del Alberto está en todos lados: radios, afiches, diarios, recorridas, actos, televisión. Un trajinar incesante para competirle a una figura más instalada. En las encuestas el postulante del oficialismo empezó a crecer desde atrás y en la recta final entusiasma a los propios.

Fernández tendrá como compañera de fórmula a Eugenia Catalfamo, senadora nacional. Y dentro del lema oficialista también recolectarán votos para el “Gato” Fernández las candidaturas a la gobernación de Mariela Cros del Movimiento Evita, del actual ministro de Producción Marcelo Amitrano y el exfuncionario Diego González. Para Poggi atraerá votos el sublema que encabeza Eduardo Mones Ruiz, exintendente de Villa Mercedes.

También se presenta el Frente de Izquierda con Johana Gómez y el Movimiento al Socialismo con Ítalo Gallardo.